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Marcas
19.11.2019
Un domingo en los toros
Memorable corrida
19.11.2019

TEXTO: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ PAUL

FOTOS: CLAUDIO JIMENO Y JLGP

 

La segunda corrida del serial de otoño, se distinguió por tres cosas; el arte, la bravura y el aguacero.

¡Vaya tarde! Desde dos horas antes del inicio de la corrida, el cielo amenazaba con lluvia y a pesar de todo, la afición se hizo presente por tres cuartas partes de entrada a la Plaza de Toros Nuevo Progreso. El respetable quería volver a ver a la sensación del toreo mundial, Andrés Roca Rey de origen peruano, acompañado del español Antonio Ferrera y al hidrocálido y mejor torero mexicano en la actualidad, Joselito Adame.

Qué tarde, cinco orejas se cortaron. Ferrera tuvo a su primer enemigo un toro bravo, noble y con gran recorrido para mostrar de que esta hecho, que faena, ¡poniendo de pie a los aficionados con sus magistrales suertes, tanto con el capote como con la muleta. Para ese entonces, gotitas de agua bañaban los tendidos. Antonio continuó su gran faena, y al final colocó tres cuartos de espada para que el burel rodara por las arenas y cortara dos orejas.

Al segundo enemigo, lo toreo, no en un ruedo de arena, si no, en un estanque de agua con por lo menos 10centímetros de altura en el 80 por ciento del terreno.

El español, toreó con ansias de novillero y con los oles de la asistencia que aguantaban la fuerte lluvia para que al final cortara su tercera oreja.

Por las condiciones del terreno, se tuvo un receso para sacar el agua del ruedo y vaciarle varios sacos de aserrín, volviendo las condiciones para el toreo.

Por su parte, Joselito no tuvo suerte con el primero de su lote, con el segundo, le metió todas ganas de su toreo brindando a los monosabios la muerte de su toro, por el gran trabajo en la recuperación de las arenas, mezcladas con aserrín, toreando como es su costumbre y así cortar un apéndice, que lo disfrutó como pocas veces.

Por su parte Roca Rey en su primer toro, demostró por qué es la figura actual del toreo. Logrando muchas de sus surtes a pies juntos, provocando, los oles en los tendidos.

De el encierro de Jaral de Peñas, extraordinario, un aplauso a Luis Barroso Barona, Ganadero de tradición familiar.

En síntesis, aunque la gente se mojó por tanta agua, valió la pena la tarde húmeda, y los que no fueron se la perdieron. Pronto, nos leeremos de nueva cuenta pronto.

Para este domingo, el maestro Enrique Ponce en compañía de El Payo y Sergio Flores, lidiaran toros de la ganadería de Los Encinos, para el buen gusto de los aficionados… ahí estaremos…Olé!