Perfiles / Entrevistas

Karla Covarrubias

Magia en la cocina de la Chula

Karla Covarrubias

05.03.2019

TEXTO: ARACELY AGUILERA

FOTOS: JORGE SOLTERO

 

Karla Covarrubias es la Chula y tiene muy clara su misión: “Tengo una cocina donde imparto talleres con el fin de empoderar a las mujeres a través de mi comida. Yo vine a mover mujeres y a trabajar a través de ellas”.

 

 

Platícanos sobre tu cocina

“Nunca se me ocurrió como tal, luego la vida te va llevando por lugares donde tienes que tomar las oportunidades y te tienes que dejar llevar por tus pasiones, por lo feliz que eres en el momento. Yo estudié Gestión Cultural, lo mío era el arte contemporáneo, me encantaba la investigación y la curaduría, de pronto la vida me llevó por la cocina y si pensarlo empecé con cuatro alumnas y creo que fue cuando me lo tomé en serio. De pronto me di cuenta que ya era la Chula y que estaba construyendo una cocina para recibir a 16 personas al día. Eso quiere decir que recibo alrededor de 50 personas a la semana”.

 

 

¿De dónde viene tu gusto por la cocina?

“Yo lo traigo de mi papá totalmente. Él es muy buen cocinero, cocina de la vista, con el olfato y la intuición. De la nada lo probaba en un restaurante y de pronto lo preparaba cualquier día. Esa influencia estuvo siempre latente para cocinar, yo no pienso para cocinar, yo cocino y pienso. Me es muy natural hacerlo”.

 

 

¿Qué podemos aprender con la Chula?

“Tengo muchísimos cursos, desde los mexicanos que son mis favoritos, tengo japoneses también. Lo que me encanta es viajar, regresar y armar un curso. Viajar por México es lo que más me gusta hacer, también creo que cuentas historias de familias, de generaciones, de países, de guerras, hay hasta sopas que empezaron en la guerra como ocurrió con la paella. La cocina es generosidad pero también es historia, geografía, química y alquimia, es viajar a lo largo de la vida y de los años y todo se resume en un platillo”.

 

 

¿Cuál ha sido tu mayor reto?

“Siempre fue conmigo misma, siempre me vi a cargo de una galería o un museo y de pronto como que dar clases de cocina sonaba un poco ordinario en mi cabeza, pero me enamoré de eso. La cocina la aprendes cocinando, y entonces también lo haces echando a perder. Es quitarte ese miedo”.

 

 

¿Qué te inspira?

“Que va dirigido solamente a la mujer. Mi motor del día es crear una comunidad donde todas las mujeres se ayuden. Si nos apoyamos entre nosotras todo sería más fácil, si nos educamos entre nosotras todo sería más fácil. Se llama Comunidad Chula, tengo una chat impresionante donde todas se echan la mano unas a otras”.