Perfiles / Entrevistas

Ignacio Calderón

“GV: Lo mejor de las mejores marcas”

Ignacio Calderón

16.11.2016

TEXTO: ARACELY AGUILERA 

FOTOS: ALE PANTOJA

Ignacio Calderón pertenece a la tercera generación de la empresa Gran Via que hoy dirige orgullosamente. Esto lo ha logrado gracias al esfuerzo de las dos generaciones anteriores fundadoras, en la que son pilares fundamentales su abuela y su madre. Hay nuevos proyectos que lo siguen motivando y sabe que junto a su equipo forman una gran familia que seguirá ofreciendo nuevas propuestas.   

 

¿Cómo defines el concepto de Gran Via? 
“GV presenta en México una moda exquisita, glamourosa y muy exclusiva. GV exhibe las mejores marcas de zapatos para un mercado que sabe lo que quiere y busca un lujo auténtico y nada convencional. GV es “lo mejor de las mejores marcas” y con mejores marcas me refiero a las que nuestro Consejo de Moda liderado por el director comercial, José Luis Palancares y por una colaboradora en New York -Stacy Albert-, definen como las propuestas  más interesantes de diseñadores consolidados y emergentes que van a aportar al mercado mexicano”.

¿Qué ha significado para ustedes ofrecer este calzado a los tapatíos a través de 40 años? 

“GV se ha ido transformando a través de 40 años pero siempre se caracterizó por ofrecer las mejores marcas disponibles en el mercado; durante los primeros 20 años las marcas fueron en su mayoría mexicanas, en los últimos 20 han sido sólo europeas. Pero el verdadero significado es el vínculo que se establece con los clientes en sus distintas generaciones”

 

Cuéntanos un poco de sus inicios y ¿cómo fueron recibidas por el público de esta ciudad?

“Es una historia familiar larga; mis abuelos fueron inmigrantes y se establecieron en esta ciudad en 1959, mi abuelo se convirtió en director de una zapatería llamada BBB, en el centro de la ciudad y en 1976 decidió junto con sus hijos Alisa (mi madre) y Herman (mi tío) y su esposa (mi abuela Martha de 94 años), fundar en plaza del Sol la primera zapatería Gran Vía, el nombre se dio por la calle más de moda en Madrid en la época post-franquista. 

Conforme se fueron fundando las diferentes plazas de la ciudad se expandió la firma.

En 1994 decidimos (mi primer año de trabajo formal) apostarle a la importación de calzado para asegurar la diferenciación y nos tocó la gran devaluación de finales de 1994, aún así el mercado premium aceptó los nuevos precios y nos posicionamos como una zapatería de nicho, exclusiva y con zapatos muy diferentes al resto.

En 1997 decidimos abrir nuestra primera sucursal foránea en CDMX y en el 2000 iniciamos con las grandes marcas europeas a raíz del nuevo tratado de libre comercio con Europa.

En 2006 abrimos nuestra primera monomarca Stuart Weitzman y hoy en día contamos con cinco marcas en exclusiva en el país: Magnanni, Stuart Weitzman, Jimmy Choo, Aquazzura y Giuseppe Zanotti”.

 

Para ti, ¿qué te pueden decir los zapatos que usa alguien, sobre su personalidad?

“Muchísimo… la seguridad en sí mismo; qué tanto necesita mostrar su poder adquisitivo o solamente su buen gusto. El zapato es la única prenda que no se puede disimular; un zapato fino se ve desde lejos y uno que pretende ser fino lo delata el pespunte, el tipo de piel, la suela, los adornos, las agujetas, la plantilla… en fin, no se puede disimular”. 

¿Cuál crees que es la clave para dedicarse al calzado en esta ciudad y en el mundo? “Buena pregunta, yo creo que tener 40 años en el mercado. En 40 años se logra una sólida relación con los clientes, un fuerte conocimiento de producto, una duradera relación con los colaboradores”. 

 

¿Qué te motiva a seguir y qué te enorgullece de Gran Via?

“Todos los proyectos es lo que me motiva; ver cada día una empresa mucho más cercana a la de mis sueños. Me encanta mi equipo de trabajo; las juntas son muy provechosas y a la vez divertidas; no es cliché, realmente formamos una linda familia.

Además mi familia que son los verdaderos fundadores de la empresa me enorgullecen; tengo una abuela de 94 años fundadora, trabajó por 30 años todos los días, fue la decena de este maravilloso equipo de ventas… me enorgullece escuchar una y otra anécdota de mi abuela de clientes y vendedores; una verdadera maestra.

Mi madre, Alisa; supo crecer esta empresa y darle la proyección nacional que ahora tiene; acepta siempre todos los proyectos, una verdadera promotora del cambio y defensora de los valores que siempre nos han distinguido; zapatos diferentes y excelente experiencia de compra. 

Soy la tercera generación; y lo logrado ha sido muy de la mano con las dos generaciones fundadoras; aparte de agradecer infinitamente la confianza han sido piezas claves del éxito”. 

Cómo tapatío, ¿qué es lo que más deseas hacer por tu ciudad?

“Trabajando, creciendo, distribuyendo a todos las utilidades por medio de buenos sueldos creo que es una muy importante manera de contribuir con mi ciudad. Adicionalmente somos una empresa que cree en la mercadotecnia social y apoyamos distintas instituciones de asistencia. Creemos en el talento de la gente joven, nos gusta dar oportunidades a estos nuevos talentos”.

Para ti, ¿cuál es la clave del éxito?

“El equilibrio: trabajo- familia- persona. Es muy difícil y la ecuación se desequilibra muy fácil. Como empresario está en formar un equipo heterogéneo de personas más capaces que yo en cada una de sus áreas y dedicarme a ver cuáles son las áreas mejorables de la empresa”.