Perfiles / Entrevistas

Guadalupe Loaeza

Los misterios de Sofía

Guadalupe Loaeza

09.12.2016

Sofía le habla al oído a Guadalupe Loaeza e incluso le dice qué escribir. Este personaje, que inició en las Yeguas finas, era una deuda que tenía pendiente con sus lectores: “No se valía dejarlos a la expectativa porque dejé a la pobre de Sofía en un camastro en la Cruz Roja porque se había hecho daño con un torito”, nos cuenta que las Yeguas desbocadas, su continuación, era un libro que tenía en la cabeza y que solo le faltaba sentarse para escribirlo. 

Guadalupe habla de Sofía con cariño, como si fuera real, pero al preguntarte qué hay de Sofía en ella, responde que bien podría ser su alter ego, porque es una mujer fuerte, que no se conforma y que acaba siempre en situaciones límite. 

Sobre las diferencia entre las Yeguas finas y las Yeguas desbocadas, esta última le permitió más ficción, ya que está contextualizado en la década de los 60s, que fue un México muy especial donde apenas se estaba abriendo camino la mujer, había muchos prejuicios y tabúes, como el tema del aborto. 

Pero hay Sofía para rato, ya que esta escritora nos dijo que será una saga, es decir, este es el segundo libro y que faltan aún tres más. El siguiente, que promete estar en la FIL el año que entra, es cuando Sofía está en París, antes del 68. Continuará cuando Sofía se casa y al final, cuando se divorcia.  

Como personajes interesantes está además Doña Inés, así como el resto de sus hijas, cada una con su personalidad y con una gran rivalidad entre ellas, creada muchas veces por su misma madre, que usa cualquier método para “acomodar” a sus hijas en el nivel social. 

Retrata en esta historia una sociedad mexicana asfixiante, muy provinciana y un México muy chiquito, donde aún no estaba globalizado, era aún un país tranquilo, con problemas de corrupción, pero en el que no se robaba tanto. 

Sobre la mujer actual nos dice que ve una evolución, la mujer está mucho más consciente y alerta: “Ya no quieren caer en las trampas que cayeron sus abuelas”. 

Guadalupe Loaeza se sigue desbordando con Sofía, brillan sus ojos y dice muy en serio que ella le habla al oído, le dicta y la acompaña, así que seguiremos sabiendo qué pasa con ella. Sonríe al decir que está en Guadalajara, sobre todo en esta Feria del Libro que tanto le gusta y hace una cita: “Aquí te veo el año que entra”, donde presentará la continuación de esta historia. 

Ella sigue llena de proyectos, sus libros, su columna y su familia, pero vive sin duda, su faceta como escritora al máximo.