Perfiles / Entrevistas

Diego Petersen

''El periodismo es un diálogo con el presente''

Diego Petersen

18.06.2019

TEXTO: ARACELY AGUILERA

FOTOS: JORGE SOLTERO

 

El periodismo llegó por azar a la vida de Diego Petersen. En una plática de café con amigos decidieron crear un semanario y aunque siempre se imaginó tener una vida más académica dentro de la comunicación, las oportunidades siguieron llegando para formar parte de un periódico que parecía un sueño, toda una aventura que aún lo mantiene en este oficio.

 

 

¿A qué retos te enfrentaste?

“Éramos un grupo demasiado joven, yo tenía 27 años y era jefe de redacción. Nos faltaban canas. La gran virtud del periódico Siglo 21 fue apostar por una generación joven y nueva. Entré como jefe de redacción, luego subdirector y los últimos meses fui director editorial, pero me gustaba la calle, me escapaba para reportear o hacer entrevistas”.

 

 

¿Qué siguió para ti?

“Salimos de Siglo 21 para hacer el periódico Público, empecé como director editorial luego me quedé como director general, estuve 10 años. Cuando dejo la dirección en 2010 ahí me detuve a pensar qué quiero y acepté la invitación de El Informador, pensando ya no ser director editorial nunca más en mi vida porque solo quería escribir. No quería ver ni con pesos ni con papel”.

 

¿Pudiste escribir tu novela?

“Eso lo logré ya que me vine a El Informador, era algo que siempre había querido hacer pero solo hacía columnas, no sabía escribir una novela. Alguien como yo necesita tener la presión del tiempo, así que me acerqué a otros escritores, fue terquedad también. A partir de eso publiqué Los que habitan el abismo, luego Casquillos negros y está por salir Malasangre. Es una trilogía con el mismo personaje”.

 

 

“Para escribir se requiere un ego descomunal y una desfachatez a toda prueba”.

 

¿Cómo has complementado tu trabajo?

“Incursionado en radio, en un medio que yo nunca había hecho. Había participado pero nunca como conductor porque soy atrabancando y hablo rápido, pero poco a poco he ido aprendiendo”.

 

¿Cómo ha sido tu trayectoria?

“Fácil no es nada. Puedes tener ciertos talentos pero la diferencia es la cantidad de horas que le metes. Lo que no tienes, debes aprenderlo. Yo empecé a trabajar a los 16 años, mi trabajo era recortar periódicos, ordenarlos y hacer análisis. Esa fue mi primera chamba. Eso me dio una base de disciplina y siempre fui obsesivo de la información”.

 

 

¿Cuáles han sido tus logros?

“Haber creado grupos de trabajo muy padres. El periodismo es un trabajo de equipo, no individual. El periodismo es mucho ego, los grandes logros se dan cuando lo haces en equipo”.

 

¿A qué retos te has enfrentado?

“Siglo 21 y Público fueron aventuras de alto riesgo. Sacar algo cuando todo te dice que vas en contra de la corriente. Hay fracasos también y ni modo. Se puede decir cualquier cosa si sabes cómo decirla. Saber que nunca tienes la verdad, porque es un proceso siempre en construcción. Tener muy a flor de piel la humildad”.

 

 

¿Cómo te gustaría que te recuerden?

“No sé si quiero que me recuerden, tal vez como un periodista que aportó algo a transformar un poco esta ciudad”.

 

¿Qué te falta hacer?

“Seguir experimentando en la escritura, cada vez escribiendo más de tiempo completo pero entre mis hobbies me gusta mucho velear, la bicicleta me encanta porque lo que ves en bicicleta no lo ves en coche; también caminar y viajar”.

 

 

¿Ser padre fue fácil con esta profesión?

“Cuando me tocó ser director de Público me quedé con Renata porque mi mujer es académica y se iba a dar clases a Cambridge; mi hija se echó cuatro meses conmigo y se pasaba las tardes en el periódico. La llevaba a la guardería, regresaba con ella, la sacaba dormida. Me fui adaptando porque el primer día que la quise peinar no se dejó y dije pues no la peino”.

 

“Este es el oficio del chismoso con licencia”.

¿Qué nos puedes decir sobre este oficio?

“Cualquier cosa que estudies te va a ayudar a ser mejor periodista, pero ahora las herramientas son distintas. Se necesitan aptitudes como la curiosidad, ser un inconforme permanente y algunos dicen que frustrado porque siempre quisieras que eso que pase, no pasara. Hay cosas que me gustaría no haber dicho. El periodismo es una interpretación de la realidad a velocidad máxima. Para escribir se requiere un ego descomunal y una desfachatez a toda prueba”.

 

 

¿Qué es lo mejor de ser papá?

“Es una experiencia muy divertida. Cuando nació Renata yo pensé, de aquí en adelante voy a ser tu papá y es una experiencia inevitable. Maduras porque te hace entender que no hay para atrás. Te cambia la perspectiva completamente y es una experiencia única. Es para siempre, son etapas, va cambiando”.

 

“Se puede decir cualquier cosa si sabes cómo decirla”.