Perfiles / Entrevistas

Demián Bucay

Entrevista sobre su libro Manual para estar en pareja

Demián Bucay

21.02.2018

TEXTO: ARACELY AGUILERA
FOTOS: LILITH MEDINA

“Estar en pareja es algo que hay que aprender” con esta frase comenzó Demián Bucay la entrevista sobre su libro Manual para estar en pareja, quien es médico psiquiatra y psicoterapeuta. “Esa idea de que uno se enamora y ya está, que todo fluye, que llega la persona indicada. No es así. La pareja que pretendemos hoy en día es algo muy complejo, esperamos mucho de él o ella, se supone que tiene que satisfacer muchas necesidades y muy distintas”.

Seguro de sus conocimientos y en un tono directo dijo: “Hoy en día pareciera que estar en pareja y ser feliz es casi como la misma cosa”… y ¿no? Pregunté yo. “Obviamente que no”, respondió. Durante la plática hace planteamientos interesantes como éste: “Se puede estar bien en pareja y ser muy infeliz y se puede ser muy feliz estando mal en pareja también”. Esperamos seguridad, estabilidad, consejo, consuelo, protección, amistad, placer sexual, aventura, diversión, novedad… aconsejando que se deban moderar un poco las expectativas.
Sus puntos de vista son siempre claros: “La pareja decepciona, siempre. No hay manera de que no nos vaya a decepcionar y hay que estar preparados para esto. Hay niveles de decepción pero yo sí creo que es absurdo pretender que una relación se dé así, naturalmente. Creo que hay que trabajar. Aprender a estar en pareja. Hay cosas que seguro no funcionan, otras sí, con mejores chances. Sí creo que hay actitudes, caminos, maneras a tratar, por lo menos que sientes buenas bases”.

¿Se podría decir que en este libro está la esencia de tu trabajo en terapia o cómo fueron surgiendo los temas?
“Seguro que se va nutriendo del trabajo que voy haciendo con las parejas que atiendo, y se van decantando las ideas, uno tiene una inspiración, con un paso y otro paso, pero por otro lado estudiar, supongo que también la experiencia personal y de los conocidos, así como la otra de juntar toda esa ensalada y producir algo más o menos coherente a partir de eso. Esa es la intención del libro”.  

¿Es difícil escuchar los problemas de los demás? Me refiero a cuando estás en terapia
“Para mí no es así, amo profundamente lo que hago. Casi pienso que no podría imaginar una profesión mejor que la mía porque es muy cambiante -mi padre hace lo mismo (Jorge Bucay) y suma para esto- siempre nueva con la posibilidad de hacer algo por alguien. Cuando uno encuentra algo que aportar y la persona que te dice, no lo había visto así, es muy regocijante.

¿El terapeuta dice lo que muchas veces no se quiere escuchar de la pareja?
“Es una fantasía frecuente de la gente y te dice, usted dígale, porque cuando se lo digo yo no me hace caso. Los terapeutas de parejas deben tener mucho cuidado y no convertirse en un árbitro. Creo que cuando una pareja hace algo que es perjudicial o nocivo para el otro, lo hace por alguna razón o porque no encuentra otros métodos. Cuando uno como terapeuta encuentra esas cosas, le dices mira esto que estás haciendo no funciona por tales razones, no te sirve, hay una mejor manera. No solo es decir si está bien o mal”.

¿Qué función tiene un terapeuta?
“El terapeuta debe de entender para qué las personas hacen lo que hacen. No creo que la gente quiera arruinarse la vida, si la gente se la termina arruinando es otra cosa. El fin es otro. Es algo que uno quiere pero está intentándolo por un camino que no funciona. El terapeuta debe de identificar qué es lo que estás intentando, qué es lo valioso, rescatar eso  y pensar qué otra manera hay de llegar ahí”.

Estas parejas, ¿qué podrán encontrar en este Manual?
“Primero, derribar algunos mitos que hay dentro de la pareja, un montón de ideas preconcebidas de cómo tiene que ser y funcionar, de encontrar a LA persona, me di cuenta que él no era LA persona. Otros mitos como la media naranja, ahora somos uno, todo es compartido, ahora somos una pareja pero no existimos más como personas. En la práctica no es tan fácil aceptar la vida personal del otro, lo acepto hasta que me empieza a no gustar y no lo acepto más. Siento que lo debemos de aprender a manejar más de otra manera. El reclamo… todo eso no funciona. Pensar que la manera de encaminar eso es hacer un reclamo y apelar en nombre del amor”.

¿Qué más encontraremos en el libro?
 “Cada capítulo empieza con un pequeño fragmento de alguna canción, esto es porque me gusta la música, me ayuda a ponerme en clima de hablar de ciertos temas. Pero uno de ellos comienza con el epígrafe de la canción One de U2: Dices que el amor es sagrado, dices que el amor es una ley superior, me invitas a entrar pero luego me haces arrastrar. A veces en nombre del amor se hacen cosas que son bastante tóxicas y complicadas. Un clásico ejemplo son las pruebas de amor. Pedimos sacrificios y renuncias y creemos que eso es el amor. Puedo entender que la pasión te lleve por ese lado, yo te quiero tener… pero el amor no. El amor debería abrirte el campo”.
 
¿A quién va dirigido el libro?
“Me gustaría que la gente que está formando parejas ahora, que tiene no mucho tiempo de estar juntos puedan encontrar cosas que les sirvan. Necesitamos un nuevo modelo de pareja que no implique renunciar a la libertad. Creo que es posible. Me gustaría proponer o intentar nuevos modelos. También deseo que cualquier pareja, en cualquier momento de su historia, tengan no sé 20 años, puedan encontrar puntos que les sirvan”.
 
¿Cómo te sentiste al terminarlo?
“Yo no sé bien cuándo termino el libro, lo estoy corrigiendo una vez, dos veces. Siempre te quedan cosas en el tintero, no es que tengo todas las ideas terminadas, sino que se van acomodando. Tengo pensando un par de libros más, escribir y trabajar al respecto. Terminar el libro siempre es un placer, también una crisis, ya no está más en tus manos, lo soltaste”.

TOP 3 DE DEMIÁN BUCAY
-No le eches rápidamente la culpa a tu pareja, ni pienses que el problema es él. Trata de pensar si no es algo que sucede entre ustedes, ¿qué parte tienes tú? ¿Qué puedes hacer tú para generar otra cosa?
-Los reclamos no funcionan. No hacen que el otro se comporte como a ti te gustaría. Así que reclamarle en el nombre del  amor o la pareja, no lleva a ninguna parte. Si tú quieres causar algo en tu pareja tienes que tratar de generarlo. Que él o ella quiera hacer eso, no que lo haga porque tú le dices. Sin duda es difícil, pero es el único camino posible.  Si yo quiero que esta noche te quedes conmigo, si te vas eres traidora… ¿cómo te vas a quedar esa noche? Otra cosa es que te diga: Si te quedas esta noche va a ser genial, va a ser fantástica. Que lo hagas porque elijas o lo deseas. No quiero que lo hagas, sino que quieras hacerlo.
-Respetar absolutamente la libertad del otro y la intimidad de la pareja. Tener pareja no revoca el derecho a tener intimidad. Hay que ser respetuoso de eso.

En conclusión… El amor requiere trabajo.