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Restaurantes
12.07.2017
Ni la dieta te impedirá comer una rica pizza
No es tan mala como todos creen
12.07.2017
Ni la dieta te impedirá comer una rica pizza

No es tan mala como todos creen
Ni la dieta te impedirá comer una rica pizza

La pizza es una comida que se originó en Nápoles, Italia; y ha permanecido hasta nuestros tiempos desde hace cientos de años, sin lugar a duda, su sabor es único y exquisito, además se puede preparas con todos los ingrediente que quieras y eso es lo que la ha hecho prevalecer tanto tiempo, convirtiéndose en la comida favorito de muchas personas.

Hoy en día la catalogan como “comida rápida” y “comida chatarra”, aunque es un proceso artesanal últimamente se ha industrializado demasiado, a tal grado de que las masas están hechas con días de anterioridad y utilizan los alimentos más baratos en el mercado, y al llamar para hacer un pedido en 15 minutos la puedes tener en la puerta de tu casa.

Es por eso que se empieza a tratar como alimento no saludable, pero en realidad la pizza casera puede ser muy saludable, incluso si estás haciendo dieta puedes tener el privilegio de comer un poco de esto. Si haces una pizza hecha con lo básico (queso, jamón, tomate) y, además, le añades algunas verduras como pimiento, champiñones, aceitunas  o cebolla, no necesitas nada más para que tu comida sea más equilibrada. Y para cerrar con broche de oro puedes agregar un poco de aceite de oliva. Todo lo que necesitamos para tener una buena comida y sobretodo sana, está en este platillo.

Aquí te dejamos una fácil receta para que cumplas tu antojo.

 

Ingredientes

3/4 de taza de agua tibia

1 cucharadita de levadura

1 cucharada de sal

3 cucharadas de aceite de oliva

1 taza de harina 1/4 taza adicional por si es necesario (La harina puede ser de trigo)

Salsa de jitomate casera

Jamón

Queso

Pimiento verde y naranja

Champiñones

Aceitunas Negras

Nota: Recuerda siempre utilizar alimentos frescos

 

Preparación

  • En un recipiente hondo y grande, ponga la levadura y 2 cucharadas de agua caliente y mezcle bien. Deje que repose unos minutos. (Se deben de formar burbujas).

Nota: si nada sucede después de 10-15 minutos, vuelva a empezar. Una vez que las burbujas aparezcan, agregue el resto del agua tibia, la sal y 2 cucharadas de aceite de oliva. Revuelva bien.

  • Divida el harina en 1/2 tazas. Debe de sobrar 1/4 de harina. Con una cuchara de madera, agregue 1/2 taza de harina al agua con levadura. Revuelva bien. Agregue otra 1/2 taza y vuelva a revolver. Al incorporar la última media taza de harina, la masa se debe de volver un poco dura y difícil de revolver. Si no es así, agregue otro 1/4 de taza de harina y revuelva.
  • Cuando la masa esté lo suficientemente dura para seguir revolviendo, póngala en una superficie limpia y amase durante 7 minutos. Si la masa esta un poco pegajosa, se puede espolvorear con un poco de harina sobre las manos.
  • Ponga un poquito de aceite de oliva en un tazón grande. Ponga la masa sobre el aceite hasta que esté cubierta. Cubra con una toalla húmeda y deje que se infle hasta que doble su tamaño.
  • Una vez que la masa haya doblado su tamaño, amase otra vez y refrigere entre 6-8 horas para dejar que se infle otra vez.

  • Después de 6-8 hrs en el refrigerador, se puede utilizar la masa. Cortar la masa en el número de pizzas que se piensan preparar y formarla en pizzas. Dejar que llegue a temperatura ambiente antes de hornear.

  • Estiras la masa en una charola para hornear.

  • Después agregas salsa de jitomate casera, queso rayado (de preferencia bajo en grasa), jamón, jitomate en rodajas delgadas, pimiento verde, pimiento naranja, aceitunas negras y piña o champiñones.

  • Metes al horno precalentado y a los 30 min checas si está lista, si no está lista aún, la metes una ratito más.

    ¡Y listo, a comer se ha dicho!