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16.11.2017
Orgánicos, moda importada
¿Será realmente necesario?
16.11.2017
Fabiola De Aguinaga
Por: Fabiola De Aguinaga
fabioladaguinaga@hotmail.com
Orgánicos, moda importada

Foto: http://esacademic.com

Texto: Fabiola De Aguinaga

Cada vez y con más fuerza los productos orgánicos llenan nuestra despensa y vacían nuestros bolsillos pero, ¿es realmente tranquilizante para nuestra conciencia nutricional que un producto sea orgánico? ¿Será realmente importante comprar todo lo más orgánico que se pueda? ¿Será que así por lo menos podemos estar tranquilas de que nuestros hijos, con una nutrición orgánica, estarán libres de enfermedades o tóxicos cancerígenos? No lo sé.

Buscando en Google se encuentran diferentes estadísticas en los 8 millones de resultados que te arroja; sin embargo, los más impactantes y relevantes son números de Estados Unidos. Claro, si yo viviera en USA estaría convencida y sería 100% orgánica pero vivo en Guadalajara, una ciudad geográficamente bendecida.

Con esto quiero decir que en la ciudad se tiene una gran cercanía con los productores. Tenemos la posibilidad de comprar en el mercado donde ellos entregan sus cosechas, también hay tienditas y tianguis que diariamente surten ahí sus productos. Me refiero principalmente a las frutas y verduras, las cuales no son igualitos del mismo tamaño peso y forma, por el contrario, los encuentras de todas presentaciones, además es común que las frutas se encuentren solo en temporada.

 

Foto: http://santiagoturismo.com

 

Los precios varían de acuerdo a la cosecha y al transporte. ¿Sabías que para que un productor tenga la certificación de “100% orgánico” se le piden una gran cantidad de requisitos del suelo que en México es a veces muy difícil de medir? Lo que provoca que se vuelva muy poco rentable para nuestros pobres productores.

En el caso de los pescados pasa algo parecido. La cercanía con la costa nos trae una gran variedad de pescados y mariscos que puedes comprar en pescaderías y mercados por toda la ciudad. Esto minimiza los gastos de transporte y contaminación, así como el tiempo en refrigeración.

 

Foto: http://antoniorambles.com

 

Respecto al pollo tengo una postura un poco diferente, quizá generada por la controversia entre los avicultores que me han asegurado que es imposible darle hormonas en el alimento a un pollo porque se puede morir; y por otro lado el sinnúmero de artículos videos y campañas que aseguran que los pollos son “inflados”.

Por esto he tratado de minimizar el pollo en la dieta de mi familia, buscando lugares -qué hay muchos- donde venden pollos libres de granja, donde solamente tienen cierto número de pollos y a la vista puedes ver el color de la carne y el tamaño que demuestran la diferencia de lo que te venden. En este caso, me declaro completamente en contra de comprar pollos “100% orgánicos” congelados, traídos de USA a precios exorbitantes que con solo el transporte aumenta la contaminación y el calentamiento global. Es por eso que digo sí a cuidar la alimentación pero con productos regionales, no necesariamente orgánicos.