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22.08.2017
El ser humano, su coexistencia y relación con otras especies
Columnas
22.08.2017
Centro Cultura Animal
Por: Centro Cultura Animal
ccanimal.info@gmail.com
El ser humano, su coexistencia y relación con otras especies

Conocemos bien que la realidad funciona como una gran red que se encuentra en un delicado equilibrio y que funciona como un sistema interdependiente. Nos damos cuenta que la especie más pequeña tiene el propósito de preservar la existencia de todas las otras, aun así si son depredadores de estas. Si observamos con detalle hay un mensaje oculto detrás de este sistema de existencia y sobrevivencia: La existencia le da sentido a uno mismo y a los demás, independientemente si nos sentimos identificados, valorados o parte de esa realidad aparentemente separada de uno mismo.

Si las pequeñas abejas proveen de esperanza a la vida del planeta, mediante su actividad de polinización, la cual hace posible la existencia de alimento primario que alimenta a las otras especies para que se genere un equilibrio global, entonces nos podemos preguntar: ¿Cuál es el papel del ser humano en este delicado y perfecto sistema equilibrado y de gran sabiduría?

Nuestro cuerpo dentro de los procesos de crecimiento y desarrollo, no alimenta a ninguna de las otras especies o nuestras actividades de sobrevivencia, tampoco aportan nada para la generación de vida o procesos que contribuyan a la alimentación de otras especies.

Existe una notable diferencia entre nuestras especies y las otras. Tenemos una cualidad primaria que podríamos identificar y es la capacidad de reflexión. ¿Qué es la reflexión? La capacidad que tenemos los seres humanos de pensar lo que ya hemos pensado. Los animales tienen la capacidad de pensar, estar conscientes de su existencia y experimentar identidad. Sin embargo, los seres humanos tenemos la capacidad de pensar dos veces una misma situación, esto nos da la capacidad de decidir, de discernir y de elegir de una forma u otra.

Muchas veces se nos ha catalogado como depredadores del planeta por nuestra forma de producir, consumir y contaminar y nuestra poca o nula capacidad de proteger la biodiversidad. Sin embargo, la lógica es muy simple: Si hay algo que nos separa de las otras especies en este planeta, por lo tanto esta diferencia debe ser usada como medio principal para aportar y formar parte de la cadena de vida o el equilibrio del que hemos hablado.

Entonces nuestra capacidad de reflexionar y de decidir debe ir siempre en primer lugar para discernir e identificar qué prácticas tenemos todos los días y cuáles pueden contribuir al equilibrio y preservación de la vida en el planeta. La capacidad de reflexionar trae consigo una gran responsabilidad, la cual no debemos descuidar.

Entonces para sobrevivir debemos explotar la tierra de forma sustentable, alimentarnos de forma consciente y equilibrada. Procurar vida digna y segura a las especies  domésticas y de crianza que nos acompañan, así como ser responsables en el impacto que puedan tener mis decisiones en los diferentes ecosistemas donde hemos decidido vivir, visitar o simplemente estar de paso.

¿Qué estás aportando hoy para que la vida se preserve y se equilibre?