Columnas

Topicality
18.08.2017
Charlottesville
¿1939 o 1861? Definitivamente no 2017
18.08.2017
Ale Sierra
Por: Ale Sierra
ale@alesierra.com
Charlottesville

Aunque la política es un tema que me fascina, es una cuestión de la que generalmente no escribo. Me encanta, sólo que al escribir de ella considero que se debe tener una gran responsabilidad y cuidado en presentar los hechos tal cual son, las dos caras de la moneda; exponer los temas profunda e imparcialmente y si no es así, dar aviso de la parcialidad o el lado al que se inclina la información… así la gente escogerá su postura y opinión sin que el autor los influencie sin bases o sin la información completa para un lado u otro. Por eso es algo que dejo a los expertos.

Sin embargo, creo que en este tema no hay dos caras de la moneda. El lado correcto del tema es uno, y es alarmante que exista el otro. El hecho es este: lo que está pasando en Estados Unidos, particularmente lo que pasó en Charlottesville el sábado pasado pero que está sucediendo en todo el país, es preocupante y de verdad grave.

Seguramente has oído lo que pasó, pero si por algo no o no le pusiste atención te cuento de lo que se trata. El fin de semana pasado los nacionalistas blancos organizaron una manifestación en Charlottesville, Virginia para protestar que se fuera a quitar la estatua de un general del ejército confederado -aquí un mini paréntesis, la guerra civil de Estados Unidos fue causada por muchas cosas, pero una de sus principales causas fue que los Estados del sur (los Confederados) querían que la esclavitud no se aboliera, ellos querían seguir con esclavos para siempre. Los Estados del norte (la Unión) liderados por Abraham Lincoln, creían que todos los hombres eran iguales y que la esclavitud debía acabarse. Como sabemos, la Unión ganó y desde ese momento hasta ahorita, supuestamente, se ha luchado por los derechos de las minorías y por establecer que todos, sin importar raza o creencias, somos iguales. Esta estatua era de un general que luchaba porque siguiera habiendo esclavos, o sea un símbolo del racismo- así que una vez dejando claro esto, podemos seguir, y decir que los nacionalistas blancos creen en su superioridad total y absoluta sobre la demás gente que no es como ellos. Llevaban banderas nazis y confederadas, mientras iban gritando cosas racistas y antisemitas.

Obviamente, y cómo no hacerlo, un grupo de ciudadanos se puso en su contra. La respuesta no fue buena y resultó en enfrentamientos muy violentos que llevaron a que el gobierno de Virginia declarara un total estado de emergencia. Aparte de insultos, trancazos, batazos y demás, un supremacista blanco de 20 años aventó su coche contra un grupo de manifestantes, matando a una mujer e hiriendo a muchos otros.

Tristeza total y absoluta que en pleno 2017 se sigan dando estos hechos. Se siga matando por causas raciales y grupos se sigan sintiendo superiores y ungidos nada más por el hecho de ser blancos y no judíos, negros, mexicanos, asiáticos, latinos, etc. Pero todavía más triste y alarmante la manera en la que el presidente gringo manejó las cosas. ¿Qué hizo?

Primero, Trump solamente denunció la violencia de "muchas posturas”, sin llamar a los supremacistas blancos por su nombre, hacerlos responsables, ni calificar este acto horrible como terrorismo doméstico. Después, dos días de silencio sobre el tema y con toda la presión de la opinión de todos en el gobierno, Trump por fin hizo declaraciones en contra de los "KKK, neonazis, supremacistas blancos y otros grupos de odio” y dijo que "el racismo era malo". La opinión pública decía que no importaba si eras Demócrata, Republicano o Independiente, que el hecho de condenar a los supremacistas blancos era lo correcto y estaban traumados por el hecho de que el presidente se hubiera tardado 48 horas para hacerlo.

Pero no quedó ahí, el martes, en una conferencia de prensa que nada tenía que ver con Charlottesville, acabó diciendo que se esperó hasta el lunes para hacer una declaración más completa porque quería todos los hechos primero, que hay dos lados de la moneda y que "ambos lados son culpables”. Que los grupos de "alt-izquierda" -los contra manifestantes- son "muy, muy violentos", y los grupos de alt-right -los supremacistas- eran gente que sólo estaba protestando “con permiso” por lo de la estatua y que no todos eran neonazis. Que la eliminación de las estatuas confederadas era "cambiar la historia" y preguntó si las estatuas de George Washington y Thomas Jefferson eran las próximas a quitar.

Mientras tanto, el ex líder del KKK David Duke agradeció a Trump por su "honestidad" al condenar a "terroristas izquierdistas". No hay mucho que agregar a esto, si alguien del KKK te agradece algo, de verdad algo anda mal.

La gente está en shock porque Trump está equiparando a los supremacistas blancos con los activistas que se oponen al racismo. Todo mundo está de verdad indignado y denunciando estos eventos como algo imposible de aguantar. Las empresas están respondiendo y tomando acciones que reflejan su postura, CEOs dejaron el consejo empresarial de Trump y los ciudadanos se están moviendo y organizando para quitar más estatuas confederadas en el país.

Podríamos decir que por ser mexicanos es un tema que no nos concierne, pero creo firmemente en que en el momento en que Tajín y Valentina se venden en EUA, en México encontramos macarrones franceses y en Brasil se comen sushis japoneses, nos incumbe. Somos un mundo conectado, y como fichas de dominó, nos va afectando a todos cuando una se cae. Aparte, es un tema que no es solamente político, sino que va más allá y se convierte en un tema de derechos humanos y de lo que está bien y mal. Trump, con sus discursos irresponsables, sus conexiones con grupos de odio y su poco carácter al denunciar las acciones de éstos, ha puesto de moda y ha hecho que se permita el racismo, el odio y la violencia racial. Estos grupos han existido siempre pero ahora, con lo antes mencionado, podemos ver cómo se han armado de valor y cómo creen que tienen el derecho de, no sólo expresarse y manifestarse tan negativamente, sino de actuar violentamente en contra de quienes los contradigan. Que en el año en el que vivimos pase esto, va más allá de mi entendimiento.

Siento que el estar informado y denunciar este tipo de comportamientos e ideologías es un pequeño paso, y otro muy importante es cuando no bulleas a alguien por su color de piel, estrato social o hasta por el dinero que tiene. Dejemos esos apodos peyorativos “el negro, el pobre, el feo” porque, cuando menos te das cuenta, se vuelve una ideología horrible sin límite alguno. TODOS somos iguales y TODOS tenemos los mismos derechos. ¿Cuántas más veces lo tenemos que repetir para que todos como humanidad lo entendamos?

Si les interesa leer más sobre el tema, les recomiendo la sección de noticias del NY Times, ahorita está ahí todo de este tema y les paso el link de un video de VICE que, aunque un poco traumante, lo dice todo.