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Life style
02.05.2018
TANYA MELÉNDEZ
ARTE, MODA Y EDUCACIÓN (V.2)
02.05.2018
Álvaro Valadez
Por: Álvaro Valadez
alvaro@gentebien.com.mx
TANYA MELÉNDEZ

Tanya Meléndez es una mexicana cuyo trabajo como Curadora en Jefe de Educación y Programas Públicos en el Museo del Instituto Tecnológico de la Moda de Nueva York (MFIT), resulta fundamental para entender a la moda como un elemento clave de la cultura, la economía y la educación en la actualidad. El poder y la influencia de la moda en la sociedad, hoy es más fuerte que nunca. Aquí la segunda parte de la entrevista a Tanya Meléndez en su reciente visita a Guadalajara.

¿Cómo podemos potencializar la creatividad a través de la educación? En este caso enfocándonos a la cultura de moda.
“La moda es un negocio y es fundamental que a quienes les interesa este medio, sean conscientes que el mundo no necesita más básicos; si vas a hacer básicos, mejor dedícate a otra cosa. Hay que profundizar en el conocimiento, sin importar el área o disciplina a la que te vayas a dedicar”.

En México ha crecido mucho el interés y el consumo de moda, sin embargo las instituciones públicas y privadas siguen sin apostar por la moda como factor de cambio social y cultural ¿A qué crees que se debe esto?
“Hay varias teorías, hay quienes consideran que la moda todavía es algo muy femenino y México aún es un país muy machista. También la realidad es que nuestra producción aún es bastante básica, entonces la academia lo aborda de esta manera. Existe la dicotomía entre la alta cultura y la cultura popular. Respecto a la investigación de moda, es un micro nicho dentro de un nicho, entonces son muy pocas las personas que a contracorriente se animan a “entrarle” al tema, como son Ana Elena Mallet, Gustavo Prado o Claudia Cano”.

Estamos atravesando un momento de ruptura en general y la moda no es la excepción ¿Qué opinas del acontecer de la moda en el 2018?
“Creo que se debe a la velocidad de la comunicación de hoy, las redes sociales, el internet, la globalización de la información, es un poco como la imprenta de Gutenberg. Lo que no era accesible ya lo es, lo que nadie sabía ya se sabe. Para la producción por ejemplo, el hecho de que se tenga acceso a las colecciones de manera inmediata con el “see now, buy now”, es un problema, ya que confeccionar un vestido toma tiempo. Son retos que aún se están tratando de resolver. La moda es una industria que ha tenido muchos períodos de crisis. Es un momento de redefinición, en donde quienes entiendan lo que está sucediendo, le van a “comer el mandado” a los que no se sepan adaptar”.

Con el nacionalismo impulsado en la era de Donald Trump ¿Crees que el consumo orientado hacia lo local permanezca o sea sólo una tendencia pasajera?
“Aunque se puede crear la liga con la cuestión política y las tensiones con Trump, en realidad es una tendencia que se ha generado por varios años y que está ligada no sólo con consumir local, sino con la sustentabilidad y la ética. El hecho de que este momento político haya surgido cuando ya estaba este fenómeno, ha sido una coyuntura favorable para quienes quieran subirse a la ola, es el momento perfecto. Es una oportunidad que se puede tomar o se puede dejar pasar. Se trata acerca de hacer algo bueno de algo malo”.

¿Cuáles consideras que son las fortalezas y las debilidades de la moda en México?
“La fortaleza es que la moda es cultura, es parte de la cultura y la cultura mexicana es súper vasta y rica. Tenemos una sensibilidad y un discurso interesante y con cierta profundidad. El problema es que el sistema de la moda esta fragmentado, sobre todo en la parte de la manufactura y la distribución. Yo creo que la parte de la comunicación y la inteligencia de la moda  no están tan fragmentadas como la de la manufactura y la distribución. Es un problema que tiene solución, pero que necesita mucho trabajo y buena voluntad de todos los que forman parte de la industria de la moda en México”.