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Life style
08.05.2019
Ser como niños
Diego Guerrero
08.05.2019
Ser como niños

FOTO: GETTY IMAGES ISTOCK

 

Aventurarnos a ser lo que tanto deseamos puede ser un trabajo difícil, ya que tenemos una idea del éxito desde que somos pequeños totalmente confusa. Una parte importante en la vida, es reconocer que casi todos los éxitos y fracasos, son consecuencia de haber tomado riesgos, y si nos ponemos a pensar, reconoceremos que gracias a todas aquellas atrocidades, se nos presentaron grandes oportunidades que hoy son fundamentales para nuestro bienestar.

Cuando tenemos claro que queremos hacer en el sentido profesional, emocional y nos aventuramos a construirlo, vemos subir una ola y nos llegan muchos miedos que nos vuelven vulnerables, críticas, y hasta preguntas de las cuales desconocemos una respuesta certera.

Porque ni nosotros sabemos si podremos vivir de eso, si un cambio a nuestra edad ya no debe ser opción, e infinidad de preguntas. Y resistir eso, es de valientes, porque dentro de nuestra mente hay toda una construcción referente al crecimiento que nos hace sentir, que entre más edad tenemos el mundo se reduce en posibilidades. Una vez un amigo me dijo que si las oportunidades no llegan a ti, es hora de ponerte a crear tus propias oportunidades.

 

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Esto implica cuestionarte al máximo, hablarte con total sinceridad, y saber que la manera en la que decimos las cosas determina cómo serán recibidas nuestras palabras. Entonces, cuando descubrimos en que desarrollarnos, que si emprender un nuevo negocio, empezar una nueva licenciatura, hacer un MBA o simplemente cambiar de trabajo. Es importante desde un principio pensar con amplitud, esto implica ser más creativos con nuestras decisiones, más innovadores, más cooperativos y complementarnos positivamente de las nuevas oportunidades e ideas que rondan por nuestra cabecita.

Es importante tener claro que nuestra profesión es el medio en el que nos desarrollamos, pero nuestra vocación es lo que nos mueve interiormente, es esa inspiración que nos determina y forma nuestra vida. Hay que sacudirnos el miedo, sinceramente es algo que siempre estará ahí. Parte de la chamba obligada en la vida de todos es aprender a operar con él y a pesar de él. Saber que al final esta vida es solo tuya y de nadie más, y nadie, absolutamente nadie, puede hacer por ti lo que solo puedes hacer tú.

Los invito a que hagan memoria y recordemos aquella energía que teníamos cuando éramos niños y reconstrúyete con aquella habilidad con la que construías y te ingeniabas nuevos juegos e impresionabas a tus amigos. Cuando uno es niño, la vida no se ve en miniatura, al contrario, vemos en grandes dimensiones todas las cosas, se tiene fuerza, física y mental, como para imaginar. Nunca pierdan el buen humor. La vida es suficientemente compleja y complicada para que nosotros no hagamos lo posible por crear muchos buenos momentos, ya después de eso vienen las recompensas.

 

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