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02.03.2021
Oops! she did it again
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02.03.2021
Álvaro Valadez
Por: Álvaro Valadez
alvaro@gentebien.com.mx
Oops! she did it again

FOTO: AFP

 

Han pasado 23 años desde que Britney Spears lanzara su primer sencillo Baby One More Time convirtiéndose de manera instantánea no sólo en un fenómeno musical sino cultural pocas veces visto. Hoy Britney vuelve a estar en boca de todos debido al lanzamiento del documental producido por The New York Times titulado Framing Britney Spears, obra que analiza el ascenso y el ocaso de la cantante estadounidense.

El documental aborda temas como la salud mental, el machismo y la misoginia en la industria del entretenimiento, el escrutinio público, así como la explotación y el abuso laboral y emocional que por años han hecho de Spears una víctima más del sistema.

Debido a esto, han surgido con fuerza en las redes sociales los movimientos #FreeBritney y #WeAreSorryBritney, en donde después de más de una década de burlas y acoso hacia la cantante, el mundo parece mostrar su amor y empatía por Britney. Su música, su talento, su personalidad y por supuesto su imagen, son sólo algunos de los factores que convirtieron a Spears en un mito que hoy muestra su lado más humano y real. Son muchas las razones por las que amamos a Britney pero la moda es una parte fundamental en la construcción de este ícono. Trendsetter y fashion icon, Britney nunca pasará de moda. It´s Britney bitch!

 

 

Baby One More Time (1998). Con su primer video musical, Britney revolucionó al mundo con un uniforme de colegiala (coletas con pompones rosas y camisa amarrada al frente para mostrar su obligo). Dato curioso es que todas las piezas de vestuario eran de Kmart y ninguna costaba más de 17 dólares. Después de esto la cultura pop nunca sería la misma.

 

Oops! I did it again (2000). El nuevo milenio arrancó con una visión futurista de Spears enfundada en un mono de látex rojo y aterrizando en Marte. Michael Bush y Estee Stanley son los responsables de este vestuario que hicieron de Britney la Barbarella del siglo XXI.

 

Premios Grammy (2000). Si Madonna es la reina del Pop, Britney es la princesa. Así lo confirmó en su aparición en la alfombra roja de los Grammy en el año 2000, con un vestido blanco de Randolph Duke y una estola de piel de Oscar de la Renta. Un outfit inspirado en Marilyn Monroe y en la misma Madonna, cuando asistió a los premios Oscar junto a Michael Jackson en 1991. La realeza del Pop.

 

 

I´m a slave 4 u (2001). Pocos shows pasarán a la historia por su energía y sensualidad como el realizado por Britney en los premios MTV del 2001. Una serpiente albina fue el mejor accesorio para una coreografía y un diminuto vestuario que hasta la fecha son imitados cada Halloween. Esclavos del ritmo y de Britney.

 

American Music Awards (2001). La pareja “perfecta”, Britney y Justin Timberlake tuvieron el romance más representativo de inicios de los 2000´s, el sueño americano sin final feliz. Siempre recordaremos sus looks de mezclilla coordinados para los premios AMA´s del 2001. En el 2014, Katy Perry hizo un homenaje a estos looks al asistir a los premios MTV con una creación de Versace que fue “resultado de su amor por la nostalgia y su adicción a Tumblr”. Inspiración eterna.

 

 

Like a Virgin (2003). Una boda entre 3 divas del pop y dos besos escandalizaron al mundo. El show de Madonna, Britney y Christina Aguilera en los premios MTV del 2003 marcaron un hito no sólo en sus carreras sino en la industria del entretenimiento y como entendíamos el empoderamiento femenino. La era “virginal” de Britney oficialmente había muerto.

 

Gimme more (2007). Quizás su peor momento personal y profesional, pero otro performance y atuendo que permanecen en la memoria colectiva. Los premios MTV 2007 sirvieron para el “regreso” a los escenarios de Britney con su famosa frase It´s Britney bitch! Un bikini de pedrería, medias de red, botas negras y pupilentes azules. El lado más obscuro de una estrella que pase lo que pase siempre brillará y será parte de nuestras vidas #FreeBritney