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12.09.2018
Empezar de cero
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12.09.2018
Álvaro Valadez
Por: Álvaro Valadez
alvaro@gentebien.com.mx
Empezar de cero

 

En enero pasado, la industria de la moda se paralizó ante la noticia de la llegada del diseñador francés Hedi Slimane a la reconocida firma de lujo Céline, sustituyendo a la que fuera su Directora Creativa desde el año 2008, la inglesa Phoebe Philo. Las razones eran muchas y contundentes, Philo no sólo había hecho de la legendaria casa de modas francesa un referente del diseño contemporáneo sino un fenómeno de ventas pocas veces visto en las últimas décadas.

 

 

Tanto bolsos como colecciones creadas por Philo se convirtieron en clásicos inmediatos que literalmente “volaban” de las tiendas y se apoderaban de las calles con las mujeres que rendían tributo a la mancuerna de oro conformada por Céline y Phoebe Philo. El contundente éxito de Céline bajo el mando de Philo resulta aún más interesante y valioso ya que su estrategia siempre estuvo basada única y exclusivamente en el diseño. Ella quizás sea la diseñadora internacional más reservada y menos mediática en una época en donde la publicidad, el marketing, las celebridades y la sobreexposición en las redes sociales son la obsesión de todos dentro y fuera de la industria de la moda.

 

 

Por esta y muchas razones más, la salida de Phoebe Philo aún es lamentada por millones de fanáticos quienes justo la semana pasada veían como su legado era literalmente borrado de Instagram y de todas las redes sociales de Céline. Oficialmente el hashtag #CelineByHediSlimane había llegado y con él una nueva era para la compañía y para la industria de la moda. Tal como lo hizo a su llegada como Director Creativo de Yves Saint Laurent en 2012, en donde no sólo cambió el nombre por Saint Laurent Paris (eliminando el Yves del icónico logo creado en 1961), sino que transformó por completo la estética de la maison por un estilo rockero, obscuro y sexual.

 

 

Parece que la nueva estrategia para Céline será similar, la semana pasada no sólo se eliminó todo el “pasado” de la marca sino que se dio a conocer el nuevo logotipo que además de contar con una nueva tipografía elimina el clásico acento de la primera é del nombre. Un conjunto de acciones que prosiguen a la aparición de Lady Gaga en el museo del Louvre en París, portando la primera bolsa diseñada por Slimane para Celine.

 

 

 

La fotografía de Gaga frente al retrato de la Mona Lisa inmediatamente se hizo viral y confirmó que a partir de ahora la comunicación de Celine será todo menos de “bajo perfil.” El término chic parisien en los tiempos de Slimane ha tomado un nuevo y desconocido rumbo que está por revelarse. Las reacciones no se han hecho esperar (al igual que en su momento sucedió con Saint Laurent), sin embargo una cosa es cierta, y es que el éxito (de ventas y de comunicación) siempre ha respaldado a Hedi Slimane.

 

 

Para algunos se trata de un genio de la mercadotecnia, para otros un creativo tan obsesivo y calculador que llega a rozar la locura, un personaje que parece tenerle fobia al pasado y sólo tiene ojos para el futuro, un “profanador” de los valores y la herencia de las grandes marcas y un gran visionario; todo eso y más es Hedi Slimane.

 

Amado y odiado por igual, Slimane es un referente indiscutible de la moda de los últimos 30 años, desde su paso por Dior Homme, su trabajo como fotógrafo y por supuesto la revolución que causó en Saint Laurent y ahora en Celine. Tal como su color insignia (el negro), para Slimane no existen las medias tintas y quizás sea por esto que su nombre y su trabajo jamás han pasado desapercibidos, y más importante aún: ha trascendido en el tiempo.

 

 

 

Son momentos de renovación no sólo para Celine, ahí están los casos de grandes imperios como Burberry, Calvin Klein, Margiela, Givenchy o Vuitton, que también atraviesan por procesos similares. La moda y el mundo están cambiando y nosotros somos parte crucial de este movimiento. A comenzar de cero.