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Life style
18.08.2017
Café con letras
De regreso a la realidad
18.08.2017
Chely Aguilera
Por: Chely Aguilera
chelyly@hotmail.com
Café con letras

Se aproxima el regreso a clases y aunque muchas mamás ya cuentan los días, creo que para mí es al revés. Cuando comienzan siento que inicio un maratón que dura, por lo menos, de aquí a diciembre.  Después de las merecidas vacaciones, ya sea playita, bosque o la oportunidad de visitar otro país, se acerca la temporada de libros, papelerías y mochilas.

La verdad es que cada año las mamás también vamos mejorando, por lo menos yo, siento que ya no me abrumo como antes, porque he pasado varios grados en primaria y creo que es la etapa donde mas libros llevan, además nunca sabes qué maestra tocará porque algunas piden forrarlos de ciertos colores y con un plástico en particular. Sin exagerar, se completan casi 20 libros o cuadernos por niño, entre los libros que les piden en la lista, los que van llegando de la SEP y los cuadernos para cada materia.

Parece mentira que la lista interminable de papelería les dure tan poco, porque en los primeros días -bueno, a mí me pasa- mis hijos ya están pidiendo borrador o lápiz. Los pierden con tanta facilidad que dudas si en verdad llenaste lapiceros y bolsitas de las mochilas con tanto material.

Todo vuelve a la normalidad cuando regresan a la escuela. Muchas seguramente ya tendrán oportunidad de irse a desayunar con las amigas, al gimnasio o bien, respirar tranquilas en casa después de haberlos tenido 24/7. Yo que me salgo con ellos para de ahí pasarme a trabajar, también siento que respiro profundo al dejarlos en la escuela para seguir con las actividades, primero al gimnasio y luego a la oficina. Una rutina que a veces hace falta y pone orden a todo, incluso cuando también vuelven a las clases particulares por las tardes: karate, básquet bol, ballet o artísticas. Cualquier actividad es buena.

 

Por mas años que pasen y ya sea mamá, a mí lo que mas me cuesta trabajo es levantarme temprano, no solo yo sino despertar también a mis hijos, toda esa organización que tenemos -o debemos tener- y que es digna de un record guinness, sobre todo cuando se te fueron unos 15 minutos mas de sueño. Tienes que pensar en todo, que el uniforme esté listo, completo, limpio, planchado, zapatos boleados; la mochila con todos los libros y material necesario; el desayuno, ya que deben tomar aunque sea un licuado, cereal o un sándwich; el refrigerio o en su caso, dinero para comprar algo extra; además, no olvidar llegar a tiempo, sobre todo si es lunes y hay Honores a la Bandera. Vas corriendo al ritmo de las manecillas del reloj, que a veces quisieras retrasar, sin contar el tráfico que te toque esa mañana.

Ves las caritas felices de tus hijos llegando a la escuela, con una mochila que ni siquiera pueden cargar. Se reencuentran con los amigos y de alguna manera vuelve un orden a casa. Niños y mamás parecen por fin encontrar su lugar. Viene un año mas de retos, exigencias, aprendizajes y etapas que, como mamá, te ayudan a comprender, por lo menos en tiempo, que van creciendo. ¡Feliz regreso!