Columnas

Life style
25.08.2017
BARCELONA, AMB TU
Mi romance
25.08.2017
BARCELONA, AMB TU

Mi romance con Barcelona es de toda la vida. Desde que era una niña soñaba con visitar la capital catalana, me gustaba ver con detenimiento un antiguo mapa de esta ciudad que mi papá, quien me dio mi apellido catalán, tenía enmarcado en una pared de su consultorio.

Barcelona fue el primer lugar que pisé en Europa, la conocí hace más de 20 años cuando fuimos mi marido y yo, a la boda de un querido amigo. Me enamoré de inmediato de su playa a orillas del Mediterráneo, el que ya conocía en mi cabeza a través de la canción de Serrat.

FOTO POR: ÁLVARO BAYARDO

 

En Barcelona visité uno de los espacios arquitectónicos que más me ha impresionado, el pabellón de Alemania para la Expo de 1929 del arquitecto Mies Van Der Rohe en Montjuic. Siempre me conmuevo con las casas, edificios y parques de Gaudí, no se diga con la maravillosa Basílica de la Sagrada Familia, la que me parece la hermosa edificación del loco sueño de un niño creativo. Sin embargo, mi iglesia favorita es Santa María del Mar, la otrora Catedral del Mar, donde me encanta sentarme afuera de su atrio mientras me tomo una deliciosa horchata de chufa, del bar de enfrente. Perderme en el Barrio Gótico, comprar alpargatas de todos los colores, visitar el Museo Picasso, ir a un concierto al Palau de la Música Catalana; comer cocas dulces y saladas, pan amb tomaquet y un tallat en la mañana. Encontrarme con alguien en la Plaza Cataluña y desde ahí pasear por Las Ramblas, parar en los kioscos y en el Mercado de La Boquería, hasta terminar en el Colón, en el puerto antiguo.

 

Exactamente este recorrido es el que hizo un terrorista, la semana pasada, a bordo de una furgoneta a gran velocidad atropellando a cientos de turistas que disfrutaban de una calurosa tarde de verano y terminó cobrando la vida de 14 personas, que dejó a mi querida Barcelona herida en lo más profundo. A pesar de ese terrible suceso, sus habitantes y los miles de visitantes que recibe diario, decidieron inmediatamente después del atentado, volver a tomar las calles y hacerlas suyas otra vez, salieron a pasear, a llenar los bares de los barrios y los chiringuitos de la Barceloneta y demás playas, a la compra en los mercados y a las tiendas de diseño de la avenida Diagonal y del Paseo de Gracia, a apoyar al Barça, a currar como dicen ellos, haciéndole frente a la tragedia sin dejarse amedrentar ni un poco al grito de: !No Tinc Por! También por eso es que amo a Barcelona.

 

 Ilustraciones de los diseñadores catalanes Nicolas Aznares y Ros