Columnas

El buen comer
19.08.2019
Una historia talentosa
Por: Daniel Parés
19.08.2019
Una historia talentosa

 

Hace dos décadas, tres buenos amigos unidos por la gastronomía de una u otra forma tomaron la decisión de emprender, fue así como nació el restaurante Talento, fruto de una amistad con la misma pasión, la gastronomía.

 

En sus inicios el proyecto Talento se presentaba como una opción tailandesa en su totalidad, con platillos típicos que transportaban al comensal directamente a Tailandia. Fue con el pasar de los años que se fue dando una evolución que resultó en lo que conocemos ahora, un restaurante de cocina internacional de alta gama en el que además de degustar buenos platillos, se puede apreciar una galería de arte que cambia periódicamente.

 

 

Esta transformación se fue dando a manera de tropicalización, de modo que poco a poco la cocina de Talento se adataba cada vez más al paladar tapatío, jugando con el estilo del restaurante, juego que hoy en día no cesa en busca de mejora continua. Los cortes a la parrilla fueron los platillos que dieron pie a la expansión del concepto, Talento se hizo de una parrilla de carbón para servir los mejores cortes del mercado y dejar de ser una opción exclusivamente asiática. Las visitas de las familias hicieron que después llegara la hamburguesa. Tiempo después se presentó una carta provisional con gran variedad de ingredientes mexicanos con el motivo de festejar el mes patrio, el éxito de la propuesta fue tan grande que llegaría para quedarse. Fue así como Talento pasaría de ser comida Thai tradicional a cocina internacional.

 

 

A pesar de su evolución Talento no pierde su elegante esencia asiática, en la actualidad el comensal puede disfrutar desde uno de los mejores patos laqueados de la ciudad o los clásicos camarones Bali hasta una gordita de birria o tacos de carnitas, todo esto preparado al momento.

 

 

En la carta de Talento hay un platillo para cada paladar y humor del cliente. El comensal logra satisfacerse con algo sencillo como si estuviese en casa o lucirse ante los demás con algo extraordinario, todo se presta según la ocasión. Todo con la finalidad de disfrutar de una grata experiencia que si se desea se puede acompañar de una buena cava o excelente cóctel.