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22.03.2017
El primer vals
Café con letras
22.03.2017
Chely Aguilera
Por: Chely Aguilera
chelyly@hotmail.com
El primer vals

 

Esta semana fue de preparativos de festejos de Primavera y mientras veía unos niños rumbo al kínder vestidos de conejos, mariposas o abejitas, sentí un poco de nostalgia porque mis hijos ya no están en esa etapa. 

Lo que sí me sorprende es como tu hija, sin saber tu oscuro pasado (jajaja) repite las mismas cosas que tú. Cuando yo era niña entré a cuanto festival había, pastorela, tabla gimnástica, concurso de ortografía y hasta uno de las capitales del mundo; seguramente metía a mi mamá en miles de aprietos con tantos compromisos y gastos. 

Hasta que en una ocasión me dijo: 

-Hija, ¿por qué siempre entras a todo en la escuela?

-No mamá, yo no entro, me escogen

-Sí, pero explícame cómo te eligen, ¿qué te dicen?

-Ah pues dicen, ¿quién quiere participar? Y yo solo levanto la mano…

 

Supongo que ahí mi mamá entendió y no le quedó más que seguir entrándole a todo, no solo en el kínder porque así fue toda mi vida escolar. 

El tiempo pasó y ahora que tengo una hija de siete años, entiendo perfectamente a mi mamá. Incluso ella se ríe y al mirarme sé lo que está pensando. Más ahora con la nueva noticia que nos dio hace algunas semanas: 

-¿Qué crees mami? Voy a participar como reina de la primavera 

-No, ¿en serio? Felicidades!!!- le dije yo recordando aquellos años en los que también lo hice 

-Sí, pero dijo la maestra que debo llevar un vestido muy bonito 

 

Y ahora quién me viera vendiendo boletitos, picando fruta para vender en la escuela y retacar a esta niña con dulces para que haga sus ventas en el salón -que para eso sí salió mejor que yo-. Su ilusión me recuerda a la mía, es muy parecida a mí en el carácter, tanto, que también nos peleamos mucho. 

Ya estamos preparando el vestido, la corona de flores, las zapatillas y todo esto me hace bien, me parece muy divertido. También tengo un niño y es curioso porque a ellos estos temas les pasan de noche, aunque cooperó con parte de su domingo para comprarle boletos a su hermana. 

Estos festivales son los mejores recuerdos, las fotos que guardamos y que para las mamás son un tesoro. Su primer vals será como si fuera el mío, como un déjà vu que ahora puedo disfrutar desde otros ojos. Es un halago para mí que algunas mamás se me acerquen para decirme que ella ganará, que es la favorita y yo salgo como pavorreal de la escuela. 

Mi hija no podía creer cuando le platiqué que yo también había sido reina de la primavera y que bailé mi primer vals con un niño llamado Gabriel, al que después odiaba porque todas las niñas me decían que era mi novio. 

-¡Mamá! Me pasa lo mismo, mis compañeras dicen que me gusta Adrián (el futuro rey) y no es cierto! 

Y es así como todo se repite. Ya les contaré qué tal el festival!!!!